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miércoles, 27 de enero de 2010

El Ocaso De Esparta

El dominio que Esparta conservó en Grecia, mediante la paz de Antálcidas, no duró mucho. La rigurosidad de su domi­nación levantó contra ella la rebeldía de las ciudades griegas celosas de su independencia. 

Espartanos

Esparta confiaba en la fuerza de su ejército para impedir y dominar cualquier sublevación, pero esa fuerza militar en que basaba exclusi­vamente su poderío, iba a estrellarse contra los ejércitos de Tebas, organizados y dirigidos por el más grande táctico de la época: Epaminondas.

Epaminondas

Antagonismo  Entre Tebas y Esparta

Entre Tebas y Esparta comenzó a perfilarse un violento antagonismo, como consecuencia de las ambiciones opuestas y encontradas de ambas ciuda­des:

1.    Tebas, la más importante de las ciudades de Beocia, quería realizar la unificación política de esa región bajo su mando, como siglos atrás lo habían hecho Esparta con Laconia y Atenas con el Ática.


Falange Tebana

2.    Esparta se oponía a ese proyecto, cuyo cumplimiento fortalecería a Tebas y comprometería su propia dominación en la Grecia Central. 

Espartanos

El Accionar De Esparta

Para frustrar las pretensiones de Tebas, Esparta:

1)    Se apoderó por sorpresa de la ciudad.

2)    Estableció en ella una guarnición (383 a. C.).

3)    Dio el poder a los aristócratas tebanos que respondían a su política.

4)    Hizo expulsar a los más calificados representantes del régimen derrocado. Entre éstos se encontraba Pelópidas, noble de origen y poseedor de gran fortuna, afiliado al partido popular y antiespartano.

Al poco tiempo después, Pelópidas al frente de un pequeño grupo de compañeros de destie­rro, consiguió penetrar en Tebas y reconquistar la ciudad (379 a. C.).

Consecuencias en la Helade

Dicho éxito de Pelópidas  tuvo gran repercusión en la Grecia Central, organizándose inmediatamente una confederación beocia bajo la dirección de Tebas.


 Liga Beocia

Por otra parte, Atenas aprovechó la ocasión para restaurar su poderío naval, organizando una liga marítima (377 a. C.), similar en sus bases a la Liga de Délos, que Arístides había fundado justamente cien años antes.



El surgimiento de la confederación beocia y de la nueva liga ateniense, que comprendió más de sesenta ciudades, señalaron el ocaso de la hegemonía espartana fuera del Peloponeso.

TEBAS Y SU DOMINACIÓN TEMPORARIA

Pelópidas y Epaminondas

Apenas emancipada de la dominación espartana, Tebas se elevó al primer rango entre las ciudades griegas. En la historia de esa rápida y brillante ascensión política, dos hombres desempeñaron un decisivo y preponderante papel: Pelópidas y Epaminondas.

a)    Pelópidas ganó un definitivo prestigio en Tebas por su decisiva interven­ción en la reconquista de la ciudad del dominio espartano. Fue un valeroso caudillo guerrero que obtuvo grandes éxitos militares en el norte de Grecia, en Tesalia y en Macedonia, de donde, a raíz de una expedición victoriosa, trajo como rehén, en garantía de la sumisión de su país a Tebas, al joven príncipe Filipo, que, años más tarde, habría de convertirse en el dominador de los griegos.
Pelópidas 

b)    Epaminondas era íntimo amigo de Pelópidas, quien siempre respetó y acató sus consejos. Epaminondas era hombre de poca fortuna, pero se impuso a la consideración de sus conciudadanos por su cultura y, sobre todo, por sus virtudes personales. Se le consideraba como el más cumplido ejemplar de ciudadano probo, desinteresado y leal.

Epaminondas

El Rol De Epaminondas

1)    Epaminondas se encargó de organizar las fuerzas de Tebas para ponerlas en condiciones de oponerse con éxito a los ejércitos de Esparta y fue en esa tarea en que se reveló como el más grande genio militar de su tiempo.

2)    Modificó la composición del ejército tebano, reforzando la caballería y creando un cuerpo especial, el llamado batallón sagrado, integrado por trescientos guerreros selectos a quienes correspondía ocupar siempre el lugar de más riesgo en el campo de batalla.


Batallón Sagrado

3)    Pero la gran innovación de Epaminondas fue el cambio fundamental que introdujo en la táctica guerrera, y gracias al cual pudo infligir a Esparta la rotunda derrota de Leuctra, que consagró la hegemo­nía de Tebas en la Hélade.

La Batalla De Leuctra
 (31 a. C.).

Los espartanos, que no habían podido impedir el resurgimiento vigoroso de Tebas y de Atenas, hicieron la paz con esta última y se prepararon para destruir el incipiente poderío tebano.

Un cuerpo de 11.000 hombres invadió la Beocia, y cerca de la pequeña ciudad de Leuctra se encontró con el ejército de Tebas, sensiblemente inferior en número, pues no pasaba de 6.000 hombres.





Epaminondas conocía a fondo el invariable modo de combatir espartano: avance en línea recta, con el flanco derecho reforzado.



a)    En consecuencia, alineó sus tropas de acuerdo con una nueva táctica de combate, en orden oblicuo.

b)    En el centro colocó el batallón sagrado coman­dado por Pelópidas.



c)     En la izquierda concentró a sus soldados en filas profundas de cincuenta escudos cada una. El flanco izquierdo no sólo contra­rrestó la carga de la derecha espartana, sino que, a su vez, penetró como una cuña en el ejército enemigo, provocando en él una terrible confusión que acabó en desordenada fuga.

Desde hacía siglos, era la primera derrota importante que Esparta sufría en campo abierto. Fue así que la batalla de Leuctra quebró su poderío militar y dio a Tebas la supremacía en Grecia.


Batalla De Leuctra




Espartanos Persiguiendo Tebano

APOGEO Y SUPREMACÍA TEBANA

A partir de Leuctra, los tebanos pasaron a la ofensiva e intervinieron en el Peloponeso.

Para debilitar a Esparta y consolidar la supremacía tebana:

a)    Epaminondas favoreció allí en el Peloponeso la creación de nuevos estados que pudieran contrarrestar el prestigio secular de Esparta.

b)    Así, fomentó la unificación de Arcadia, donde fundó, con carácter de capital, una nueva ciudad llamada Megalópolis, expresión griega que significa "gran ciu­dad".


c)     También restauró la independencia de la antigua región de Mesenia, sometida a Esparta desde el siglo VIII a. C., y reconstruyó la ciudad de Mesenia, que quedó como centinela enemiga apostada en los flancos de Laconia.

Mesenia

d)    Además, intentó destruir a Esparta: llegó por dos veces, hasta las inmedia­ciones de la ciudad sin muros, que según el dicho de uno de sus reyes, "jamás había visto el humo de los campamentos enemigos". Pero la prudencia y energía del viejo rey Agesilao le impidió realizar la conquista definitiva del valle del Eurotas.

Batalla de Mantinea
(362 a. C.)

Fue, precisamente, al retorno de su segunda campaña contra Esparta, que Epaminondas se encontró detenido por un ejército de espartanos y otros aliados del Peloponeso en Mantinea (362 a. C.).




Espartanos

Nuevamente, la táctica militar del general tebano triunfó sobre sus adversarios, pero él mismo pereció en la batalla.




Pelópidas ya había muerto anteriormente en una de las campañas realizadas en Tesalia.

 OCASO DE LA SUPREMACÍA TEBANA

Con la desaparición de estos dos jefes, Pelópidas y Epaminondas, declinó rápidamente la supremacía de Tebas, que había durado nueve años, así:

1.    Tebas mantuvo su categoría de capital política de Beocia, pero fuera de esa región perdió la preponderancia de que había gozado.

2.    Esparta reconstruyó su hegemonía en el Peloponeso.

3.    Atenas conservó su nuevo poderío naval, recientemente logrado.

La Hélade, pues, permanecía dividida, sin que ninguna de sus ciudades tuviera la fuerza suficiente para adquirir una influencia general, dominadora que la hiciera pensar en asumir la dirección de esta (la Hélade). Mientras sucedía todo esto, empezaba a formarse en el norte el poderío macedónico liderado por Filipo II, ante el cual tendrían que someterse los estados de Grecia.

Filipo II

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